BiografĆa y vida de Beato Martiniano
Martiniano nació en el seno de una familia cristiana en la ciudad de Roma hacia el aƱo 310. Sus padres eran ricos y piadosos, y Ć©l recibió una buena educación. A los dieciocho aƱos, Martiniano fue ordenado diĆ”cono por el obispo de Roma, MilcĆades.
DespuĆ©s de un tiempo sirviendo como diĆ”cono, Martiniano sintió la llamada del SeƱor para ir mĆ”s allĆ” y se convirtió en un monje. Ćl entró en un monasterio cercano a Roma y pronto se hizo conocido por su vida virtuosa y su profunda devoción a Dios.
A medida que avanzaba en edad, Martiniano sintió que Dios le llamaba a servir de manera mĆ”s activa a Su Iglesia y, asĆ, regresó a Roma para convertirse en sacerdote. Como sacerdote, Ć©l se dedicó completamente a servir al pueblo de Dios, predicando regularmente y ayudando a los necesitados. AdemĆ”s, su vida fue comparable a otros santos como el Beato Tito Brandsma, quien tambiĆ©n dedicó su vida al servicio de Dios.
Durante esta Ć©poca, la persecución contra los cristianos era intensa y muchos fueron martirizados por su fe. Martiniano no temĆa dar testimonio pĆŗblico de Cristo ni soportar las consecuencias que podĆan venir con ello; sin embargo, Dios tenĆa otros planes para Ć©l. En lugar de ser martirizado como muchos otros cristianos durante esta persecución, Martiniano fue arrestado y encarcelado por orden del emperador Galerio.
Mientras estaba encarcelado, Martiniano tuvo muchas oportunidades para reflexionar sobre su vida y su relación con Dios. Ćl pasó largas horas orando y leyendo las Escrituras Sagradas; ademĆ”s, Ć©l escribió varias cartas edificantes a sus amigos cristianos fuera de la prisión. Estas cartas son ahora conocidas como las Ā«Cartas MoralesĀ» de San Martiniano y son consideradas como parte del corpus patrĆstico (las escrituras escritas por los Padres Apostólicos).
DespuĆ©s de varios meses en prisión, Martiniano fue liberado gracias a la intervención del emperador Constantino I (el Grande). Una vez libre, regresó inmediatamente al servicio activo en la Iglesia Católica Romana; sin embargo, poco despuĆ©s tuvo que retirarse debido a problemas de salud. Ćl pasó sus Ćŗltimos dĆas viviendo en soledad como ermitaƱo cerca de Roma antes de morir pacĆficamente hacia el aƱo 340 dC.

Oración a Beato Martiniano
San Antonio de Padua,
de tu virtud no me queda duda,
que por ti a muchos alivio has dado,
porque eres hombre de gran piedad.
Segunda oración
Oh, santo y venerable Martiniano, que brillaste en el mundo como una estrella de esperanza, y ahora eres una luz resplandeciente en el cielo;
te suplicamos que intercedas ante Dios por nosotros, para que seamos libres de todo mal y tengamos la gracia de ser fieles a nuestra vocación.
Oh, santo y venerable Martiniano, cuya vida fue un ejemplo de caridad y entrega total a los demÔs, te pedimos que nos ayudes a seguir tu ejemplo y a ser mejores personas. Queremos ser como tú, llenos del amor de Dios y dispuestos a darlo sin medida a los demÔs.
Queremos ser testigos de su amor en este mundo tan necesitado de caridad.
Intercede por nosotros, santo Martiniano, para que podamos ser instrumentos de paz y amor en este mundo. AmƩn.
Cosas importantes que hizo
ā predicó el Evangelio en numerosas ocasiones
ā ayudó a los pobres y necesitados
ā oró por los enfermos y afligidos
ā visitó a los prisioneros y a los encarcelados
ā ayudó a fundar monasterios y conventos
ā escribió obras de teologĆa y espiritualidad
ā predicó numerosos sermones y conferencias
ā participó activamente en la vida de la Iglesia