Oración a Beata Juana de Signa

  • Beata Juana de Signa nació en Siena en 1347 y se consagró a Dios a los 16 aƱos.
  • Vivió en el convento de Santa Caterina da Siena en Roma, dedicĆ”ndose a la oración y la caridad.
  • Actuó en momentos crĆ­ticos, cuidando a los Papas durante sus enfermedades y orando por la paz.
  • Reconocida como patrona de los enfermos mentales, su legado perdura a travĆ©s de sus obras y oración.

BiografĆ­a y vida de Beata Juana de Signa

Beata Juana de Signa nació en la ciudad de Siena, Italia, el 13 de marzo de 1347. Era hija del noble Guido di Signa y su esposa Margherita. A los dieciséis años, se consagró a Dios como doncella consagrada y se trasladó al convento de San Domenico Maggiore en Siena. Allí vivió una vida de oración y ayuno, dedicÔndose a las obras de caridad.

A los veinte años, Beata Juana tuvo un sueño en el que San Domingo le apareció y le dijo que se trasladara al convento de Santa Caterina da Siena en Roma. Así lo hizo, y allí permaneció por el resto de su vida.

Durante su estancia en Roma, Beata Juana fue testigo del cisma papal y del asedio de Roma por los franceses. En medio del caos, ella permaneció fiel a la Iglesia Católica Romana y oró fervientemente por la paz. También ayudó a cuidar a los heridos y enfermos durante este tiempo difícil.

Después del cisma papal, Beata Juana regresó a Siena para visitar a su familia. Mientras estaba allí, tuvo otro sueño en el que San Domingo le dijo que regresara inmediatamente a Roma para cuidar al Papa Gregorio XI durante su última enfermedad. Así lo hizo Beata Juana, y logró llegar justo a tiempo para estar junto al Papa mientras moría.

Después de la muerte del Papa Gregorio XI, Beata Juana volvió nuevamente a Siena para visitar a su familia. Sin embargo, pronto sintió que debía regresar a Roma para estar junto al nuevo Papa Urbano VI durante el cisma papal que siguió al fallecimiento de Gregorio XI. Una vez mÔs, logró llegar justo a tiempo para estar junto al Papa mientras moría.

DespuĆ©s del cisma papal finalmente terminado, Beata Juana volvió definitivamente al convento de Santa Caterina da Siena en Roma donde pasó el resto de sus dĆ­as orando y ayunando por las intenciones del Papa y la Iglesia Católica Romana. Ella murió el 13 de marzo de 1396 – exactamente 49 aƱos despuĆ©s de haber nacido – rodeada por sus hermanas monjas y siendo bendecida por el Papa Bonifacio IX antes de morir.

Oración a Beata Juana de Signa

Oración a Beata Juana de Signa

Oh Santo Antonio,

que a los pobres ayudas,

y a los hombres amas,

y a todos quieres bien;

Segunda oración

Oh, Beata Juana de Signa,

TĆŗ que eres una santa mujer,

Te pedimos que nos ayudes

A superar nuestras dificultades.

Queremos ser mejores personas,

Pero a veces es tan difĆ­cil…

Sólo tú puedes darnos la fuerza y el coraje,

Para seguir adelante y no rendirnos.

AmƩn.

Cosas importantes que hizo

– Juana de Signa fue una mujer religiosa y erudita.

– Juana de Signa ayudó a fundar el convento de las Descalzas Reales en Madrid.

– Juana de Signa tradujo numerosos textos religiosos del latĆ­n al castellano; en este sentido, se le considera un referente importante para quienes estudian la historia de la traducción, similares a otros ejemplos como la Beata MarĆ­a Teresa Ledochowska.

– Juana de Signa fue una ferviente defensora de la reforma católica.

– Juana de Signa fue excluida del convento en 1539 por oponerse a la ordenación de mujeres.

– En 1540, Juana de Signa abandonó el convento y se retiró a vivir a un pequeƱo pueblo cercano a Madrid.

– A pesar de su retiro, Juana de Signa siguió siendo activa en la vida religiosa y intelectual, traduciendo y copiando textos religiosos.