El pasado 1 de abril de 2026, la NASA logró un hito que parecía olvidado: enviar a cuatro seres humanos alrededor de la Luna por primera vez en más de medio siglo. La misión Artemis II despegó desde el Centro Espacial Kennedy a las 18:24 (hora del Este) a bordo del cohete SLS, el más potente jamás construido, y completó con éxito un viaje de diez días que ha devuelto a la humanidad a las proximidades de nuestro satélite natural.
La tripulación, formada por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch y el especialista de misión Jeremy Hansen, ha hecho historia por varios motivos. Koch se ha convertido en la primera mujer en viajar alrededor de la Luna, mientras que Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, es el primer ciudadano no estadounidense en abandonar la órbita terrestre baja. La misión, que duró exactamente diez días, supone el primer vuelo tripulado a las cercanías lunares desde la misión Apolo 17 en diciembre de 1972.
Una tripulación para la historia

Los cuatro astronautas no solo representan a sus respectivas agencias espaciales, sino que también encarnan la diversidad y el espíritu de colaboración internacional. Christina Koch, de 47 años, es la primera mujer en realizar un viaje lunar, un logro que ella misma prefiere atribuir al trabajo en equipo más que a un hito individual. Por su parte, Jeremy Hansen, de 50 años, ha llevado la bandera de Canadá más lejos que ningún otro compatriota, mientras que Reid Wiseman y Victor Glover, ambos pilotos de pruebas de la Armada estadounidense, han demostrado una vez más la precisión y el temple necesarios para comandar una nave en el espacio profundo.
La misión no solo ha servido para batir récords, sino también para certificar el funcionamiento de la nave Orion y del cohete SLS de cara a futuras misiones. El éxito de Artemis II ha sido un paso crucial para el programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenida en la Luna para 2028 y, más adelante, enviar astronautas a Marte.
El camino hacia el futuro lunar
Con Artemis II completada, la NASA ya tiene la vista puesta en Artemis III, la misión que llevará a los primeros astronautas a pisar la superficie lunar desde 1972. Se espera que ese aterrizaje tenga lugar en 2028, y servirá como base para construir infraestructura permanente en el satélite. Además, los datos recogidos durante esta misión, incluyendo la observación de la cara oculta de la Luna, serán fundamentales para planificar las próximas décadas de exploración espacial.
La comunidad científica y el público en general han seguido con entusiasmo cada fase del viaje. La vuelta a la Luna no es un fin en sí mismo, sino el primer paso hacia un futuro en el que la humanidad pueda vivir y trabajar en el espacio. Artemis II ha demostrado que, después de 54 años, seguimos siendo capaces de soñar en grande y de convertir esos sueños en realidad.