La contabilidad de una empresa se representa mediante un balance financiero general, dentro de este podemos encontrar entre otros elementos, el activo no circulante. Conoce y descubre aquí todos los detalles sobre él.

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Una inversión a futuro

Activo no circulante: ¿Qué es?

Los activos son los bienes económicos, servicios, gastos e inversiones de una empresa, requeridos para el correcto funcionamiento de la misma dentro de las actividades correspondientes al área socio-económica. Cada empresa cuenta con dos tipos básicos de activos, los circulantes o corrientes, que son los bienes y derechos adquiridos durante un determinado momento para permanecer en la empresa por menos de un año.

El segundo tipo, es el activo no circulante, representado por los bienes y derechos adquiridos como parte esencial del funcionamiento de la empresa y que para hacerse efectivo necesita un período de tiempo superior a un año, además de no estar a  la venta.

Los activos no circulantes o fijos, al perdurar durante mucho tiempo dentro de la empresa van perdiendo valor, ya sea por su uso constante, el desgaste o la obsolescencia. Esto obliga a recalcular su valor de manera que se refleje lo más realista posible.

Este tipo de activos, pueden convertirse a futuro en inversiones esenciales para la ampliación de la empresa, así como, para el desarrollo de nuevos productos y servicios. Existen a su vez, dos tipos de activos no circulantes, los tangibles, que son todos aquellos bienes materiales, es decir, que pueden ser tocados y los intangibles, que son los bienes y derechos no físicos, en otras palabras, que no pueden tocarse como las patentes o las marcas.

Capitalizar el costo

Cuando se habla de capitalización del costo, se hace referencia al hecho de que durante el año en que se adquiere el activo, el costo no es gastado en su totalidad siendo asignado progresivamente durante el tiempo de uso del activo.

Los métodos de depreciación y amortización, permiten establecer el valor adecuado de los activos, representándolos como gastos. Al haber sido utilizado por cierto tiempo, el activo sufre un desgaste, este a su vez se convierte en un gasto que a fin de cuentas ha proporcionado determinados ingresos a la empresa.

Balance General y activo no circulante

El balance general de una empresa es un informe de carácter financiero y económico que muestra la situación contable en la que la presente se encuentra. La estructura de este depende de tres factores fundamentales o conceptos patrimoniales, el primero es el activo, del cual ya hemos venido hablando y que agrupa tanto a los circulantes como a los no circulantes.

En el caso de los activos no circulantes, se ubican dentro del balance en las partes que contienen encabezados como inversiones, propiedades, equipos, activos intangibles y otros activos. El segundo elemento representa precisamente todo lo contrario a un activo y se denomina pasivo, el antes mencionado no es más que la representación de todas las contingencias y obligaciones que la empresa debe a otras organizaciones o instituciones.

Por otra parte, el patrimonio neto completa la estructura del balance siendo el resultado de la resta del activo menos el pasivo. También llamado capital contable, expresa de forma numérica la capacidad de la empresa para autofinanciarse.

Que el patrimonio neto sea positivo, representando ganancias y no pérdidas, igualmente, depende de la capacidad de gestión de los propietarios y de las inversiones que estos realicen en su propia empresa.

Son elementos del patrimonio las ganancias reservadas para determinados objetivos o actividades y que solo deben ser utilizadas para tal fin como la reserva legal, que contiene un grupo de ganancias destinadas a cubrir los gastos que pudieran ocasionarse por eventos fortuitos como por ejemplo, la quiebra.

Vida útil

La vida útil de un activo no circulante está determinada por el tiempo en el que la empresa hace uso del activo o el que espera obtener de él, hasta que alcance ya no pueda ser empleado. Los factores que determinan la vida útil de un activo pueden ser físicos como el desgaste y deterioro que el uso del activo a lo largo de los años ha generado o funcionales, como la incapacidad de impactar positivamente en las operaciones de la empresa.

Para medir y expresar la vida útil de un elemento se utilizan años, horas, kilómetros, unidades de producción, entre otros. Por ejemplo, en el caso de un avión, está determinada por las horas de vuelo de la aeronave.

Otros activos no circulantes

El valor que tiene un seguro de vida, los créditos mercantiles, un fondo de amortización o los impuestos sobre la renta diferidos, son algunos de los otros bienes considerados como activos no circulantes. Los activos pagados por anticipado, pueden entrar en la categoría de no circulantes, siempre y cuando los ingresos o beneficios provenientes de estos sean obtenidos luego de haber pasado un período de 12 meses.

Un ejemplo de ello, es que al pagar el alquiler de una propiedad de forma adelantada, cubriendo un plazo de 24 meses, se considerará un activo no circulante a los primeros 12 meses ya que se enmarcan dentro del año, mientras que los meses siguientes no serán considerados como activo no circulante.

Existen muchas empresas como es el caso de las pertenecientes a la industria petrolera que hacen un gran uso de activos no circulantes, al contrario de otras como las encargadas de ofrecer ciertos servicios que no necesitan valerse de este tipo de activos para funcionar de manera exitosa.

Las inversiones que se realizan con la intención de ser aprovechadas a largo plazo como los bonos, son consideradas activos no circulantes, gracias a que la empresa buscará conservarlas a largo plazo, es decir, por más de un año, manteniendo así la estabilidad del balance general.

Ejemplos de activos no circulantes

La tierra o espacio donde se establece una empresa es un activo no circulante tangible al igual que las plantas, equipos, elementos de transporte y propiedades como por ejemplo, una edificación destinada a funcionar como base central de las operaciones de una determinada compañía.

Son tangibles, porque son elementos físicos que pueden ser manipulados y modificados, además de que no suelen estar en venta o lo que es lo mismo, no son liquidados fácilmente debido a que de ellos depende la estructura y funcionamiento total de la empresa. Por su parte, las marcas, patentes, derechos de autor y las inversiones a largo plazo son activos no circulantes de tipo intangibles, pero que también dotan a la empresa de gran valor.

Importancia del activo no circulante

Este tipo de activo permite a los propietarios, conocer la información adecuada acerca del pasado, presente y futuro de las inversiones que realizan en sus respectivas empresas, ofreciéndoles una visión a largo y corto plazo. Para lograr gestionar los activos no circulantes de forma certera, se debe conocer detalladamente los bienes y derechos con los que se cuenta, priorizando en todo momento las necesidades de la empresa y las políticas establecidas.

La información reservada sobre los bienes debe incluir datos acerca de su estado, valor, ubicación y vida útil, que proporcionarán una mayor capacidad de aprovechamiento de estos activos, junto con el saber consciente de las decisiones que deben tomarse respecto a la inversión en nuevos activos.

Otros tipos de activos

Además de los activos circulantes y no circulantes, existen otra serie de activos que pertenecen a la empresa y según sus características, pueden ser parte de uno de estos dos tipos, completando así la estructura del balance general. Un activo financiero, representa a su vez a un activo intangible que es materializado a través de la elaboración de un título o por medio de una anotación, cuyo registro se realiza de forma contable.

En este caso, quién compra el título recibe el derecho de recibir en el futuro los ingresos generados por este activo, siendo facilitados la misma persona u organización que lo vendió. El activo subyacente, es aquel que está comprometido partiendo de un contrato previamente normalizado y que funciona como medio para la negociación de un activo derivado, asumiendo el rol de objeto de intercambio.

Los instrumentos derivados, son un tipo de activos o productos financieros que basan su valor en otros Estos últimos son los activos subyacentes, de los cuáles los de uso más común son las acciones o títulos que exhiben el valor de una fracción perteneciente a una empresa.

Cabe destacar, que las acciones están acompañadas por índice bursátiles que no son más que datos estadísticos generados por las fluctuaciones o variaciones en el valor y rentabilidad de estas. Otro tipo de activo es el conocido como funcional, el cual se encarga de contribuir en la producción de bienes y servicios propios de la empresa, siguiendo los objetivos y metas establecidos.

El activo diferido refleja las inversiones y gastos que se llevan a cabo en un momento determinado, sin registrarse o cargarse en ese mismo período de tiempo sino que son cargados en períodos futuros.

Conclusión

Para concluir, los activos son elementos importantes dentro de la estructura y funcionamiento de una empresa, unos por hacerse efectivos en poco tiempo y ofrecer liquidez inmediata como es el caso de los circulantes. Mientras que por otro lado, el activo no circulante a pesar de no hacerse efectivo a corto plazo, proporciona estabilidad y rentabilidad a la empresa a futuro.

Si te gusto este artículo y quieres seguir adentrándote en el mundo financiero para lograr inversiones satisfactorias en caso de tener tu propia empresa o si simplemente quieres mejorar tus conocimientos en el área, ingresa y lee detenidamente el siguiente artículo sobre el Apalancamiento Financiero.

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